SINDROME PARANEOPLASICO EN CANCER DE CABEZA Y CUELLO: REPORTE DE UN CASO

Danilo Terán Muñoz, Elena Rioja Peñaranda, Miguel Grijalba Uche, Ana Navazo Eguía

Resumen


Introducción y objetivo:

Presentamos el caso de una paciente que presentó un síndrome paraneoplásico como primera manifestación de un carcinoma epidermoide

 

Materiales y Métodos:

Varón de 57 años de edad, que  es ingresado en el servicio de neumología por presentar disnea de larga evolución junto a derrame pleural bilateral y artritis en rodillas, carpos y metacarpos de reciente aparición.  Durante su hospitalización presenta eritema y descamación en manos, pabellones auriculares, rodillas y muslos; se objetivó también un mínimo derrame pericárdico.  La analítica de autoinmunidad revelo anticuerpos antinucleares positivos y  Anti Ro positivo, siendo el resto de pruebas normales.  Las lesiones cutáneas son diagnosticadas como queratosis paraneoplásica de Basex.  La exploración física del paciente reveló la presencia de una masa cervical derecha dura y adherida, no objetivándose lesiones faringolaríngeas ni en otras localizaciones.  Se realiza una punción con aguja gruesa de la masa cervical, siendo el resultado del análisis anatomopatológico carcinoma epidermoide.  La lesión es catalogada como metástasis cervical de orígen desconocido.

 

Discusión:

Las manifestaciones clínicas sistémicas por los metabolitos de los tumores son denominadas síndromes paraneoplásicos.  Las diferentes metabolitos producidos pueden provocar un amplio abanico de síntomas, generalmente mediados por la acción toxica de las sustancias liberadas por el tumor.  Suelen afectar varios órganos y sistemas: endocrinos, dermatológicos, oculares y osteoarticulares.  Los síndromes paraneoplásicos ocurren en el 1 a 7,4% de todos los pacientes con cáncer, siendo la presentación en las neoplasias de cabeza y cuello infrecuente.  El carcinoma epidermoide es la variante asociada con más frecuencia a este tipo de síndromes, también presentándose con frecuencia en tumores neuroendocrinos,  siendo menor la incidencia en otro tipo de tumores como el adenocarcinoma, carcinoma adenoide quístico, linfomas y sarcomas.  La acroqueratosis paraneoplásica de Basex, fue descrita por primera vez en 1965, siendo asociada a carcinoma del seno piriforme.  Clínicamente se caracteriza por placas cutáneas descamativas eritematosas con predilección en extremidades y es el síndrome paraneoplásico que se presenta más frecuentemente en los tumores de laringe e hipofaringe.

 

Conclusión:

Los facultativos que tratan pacientes oncológicos deben ser capaces de diferenciar los síndromes paraneoplásicos de otros desórdenes benignos; estos síndromes pueden dominar el cuadro clínico del paciente llevando a una demora diagnóstica puesto que esta sintomatología eclipsa la patología oncológica de base.  El conocimiento de los síndromes paraneoplásicos es importante porque permite orientar el caso correctamente, para de esta manera realizar un diagnóstico precoz y un tratamiento orientado a la patología  del paciente.


Palabras clave


síndrome paraneoplásico, carcinoma epidermoide, acroqueratosis de basex.



DOI: http://dx.doi.org/10.14201/orl.18289

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